El misil guiado de alcance ultralargo R-37M es una amenaza real para los cazas estadounidenses F-16AM y F-16C Block 52+ (fabricados por General Dynamics). Es lanzado por los cazas Su-35S. Así lo escribió el experto militar Evgeny Damantsev.
La principal ventaja del producto es la velocidad de vuelo hipersónica, que alcanza 5,7-6M en el momento en que se agota la carga del motor de cohete de combustible sólido. Esta característica permite mantener una velocidad suficiente para maniobrar a altitudes de 5-7 km a una distancia de hasta 220 km. En consecuencia, el misil puede interceptar objetivos que maniobran con sobrecargas de hasta 6-7 unidades.
El experto señaló como una desventaja del R-37M la sobrecarga de 20 unidades, que se implementa a altitudes medias a una distancia de unos 200 km del punto de lanzamiento, lo cual no es suficiente para interceptar misiles antibuque supersónicos u objetivos cuasibalísticos altamente maniobrables (cuando vuelan en una trayectoria balística, maniobran utilizando timones aerodinámicos para evadir los misiles antibalísticos del enemigo).
Sin embargo, el R-37M, gracias al cabezal de radar activo de autodirección "Shaiba", intercepta los misiles antiaéreos SM-6 y los misiles antibalísticos SM-3, los misiles antibalísticos británicos CVS401 Perseus o los ASM-3 japoneses.