Los complejos rusos de guerra radioelectrónica (EW) en el frente lograron hacer frente a un ataque de contrabatería del sistema HIMARS y evitar un ataque contra el obús autopropulsado 2S43 "Malva". Como resultado, los daños al obús autopropulsado nacional se minimizaron, informó el experto militar Evgeny Damantsev.
Según él, la unidad de guerra electrónica aumentó la desviación circular probable máxima del proyectil M30A1 de la familia GMLRS de 35 a 50 metros.
Como resultado, la munición se desvió y la explosión de la ojiva de metralla con bolas de tungsteno solo dañó ligeramente algunos elementos de potencia del obús autopropulsado. La parte de artillería en sí conservó su estado operativo, señaló Damantsev.
Tal desviación puede deberse a la alta eficiencia de los medios de guerra electrónica que cubren el cálculo "nómada" del obús autopropulsado "Malva", que operan en el rango de ondas L y suprimieron el canal de radionavegación de corrección GPS del proyectil GMLRS.
Anteriormente, www1.ru informó que el lanzallamas ruso TOS-1A "Solntsepek" recibió protección de cúpula contra drones FPV enemigos.
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