La fábrica MAMI, ubicada en la ciudad de Ivanteevka, en la región de Moscú, ha comenzado la producción de paneles a prueba de explosiones. Preliminarmente, la resistencia de las estructuras metálicas, que tienen una amplia gama de aplicaciones, se probó en un campo de pruebas: se hicieron explotar y se quemaron. El proceso fue supervisado por técnicos en explosivos, y las características del producto fueron rastreadas por ingenieros.
Según el director general de la empresa, Alexander Tsarev, las pruebas confirmaron las características establecidas. Los paneles a prueba de explosiones resistieron la temperatura calculada.
En las empresas de extracción y procesamiento de gas, los paneles son necesarios para proteger al personal en caso de emergencia. En caso de incendio o amenaza de colapso del edificio, las personas pueden esconderse detrás de ellos.
Estos paneles se pueden utilizar en la producción de armas, explosivos y la creación de bloques de contenedores para prevenir ataques terroristas. La sustancia explosiva se cubre con un bloque de contenedor, aislándola del entorno. Un contenedor hecho de paneles a prueba de explosiones es adecuado como refugio en caso de amenaza de ataque con misiles.