Este martes, 5 de febrero, el cosmonauta Oleg Kononenko estableció un nuevo récord mundial de permanencia en el espacio, superando a su compatriota Gennady Padalka. Según datos de Roscosmos, a las 11:30:08 hora de Moscú, Kononenko había permanecido en el espacio un total de 879 días, 11 horas, 29 minutos y 48 segundos.
Gennady Padalka, que realizó cinco vuelos espaciales, tenía un récord de 878 días. Sin embargo, Kononenko planea aumentar su tiempo de vuelo y alcanzar los 1000 días en el espacio el 5 de junio de 2024.
Este vuelo récord es el quinto para Oleg Kononenko, quien se unió a la expedición anual a la Estación Espacial Internacional (EEI). Junto con su colega Nikolai Chub, realizaron el vuelo a la estación a bordo del "Soyuz MS-24" junto con la astronauta estadounidense Loral O'Hara.
El vuelo anual plantea enormes desafíos para los cosmonautas, como la ingravidez, la radiación y la ausencia prolongada de gravedad. Se espera que, tras la finalización de la expedición en septiembre de 2024, el tiempo total de vuelo de Oleg Kononenko sea de 1110 días, lo que le convierte en la primera persona en permanecer tanto tiempo en el espacio.
Es importante destacar que Kononenko también contribuyó a la ciencia al realizar un experimento único en el espacio. Se convirtió en la primera persona en utilizar una bioimpresora para crear un órgano vivo: la glándula tiroides de un ratón. Esta tecnología tiene una importancia global, ya que abre nuevas posibilidades para la investigación de la radiación cósmica.
La aplicación práctica de esta tecnología consiste en la creación de órganos centinelas, sensibles a la radiación, que pueden utilizarse para estudiar el impacto de la radiación en el espacio. Estos datos son fundamentales para la planificación de vuelos espaciales largos, la construcción de bases lunares y la creación de asentamientos planetarios.
Recientemente, el nuevo plusmarquista compartió sus planes de llevar a cabo el primer experimento único con el uso de la bioimpresión 4D a bordo de la EEI en la historia de la investigación espacial. En marzo, Kononenko tiene previsto comenzar a imprimir órganos tubulares en condiciones de ingravidez.