La familia de drones rusos tiene un nuevo miembro: un grupo de ingenieros ha presentado su nuevo dron terrestre eléctrico "Tosha". Funciona en un radio de entre veinte y doscientos kilómetros y es muy funcional.
La plataforma eléctrica todoterreno, que pesa 350 kg, es invisible para las cámaras termográficas, se mueve silenciosamente y puede realizar muchas funciones: desde el transporte de mercancías hasta el transporte de heridos, la remoción de minas y la apertura de fuego.
El tonelaje de "Tosha" permite cargarlo con explosivos y convertirlo en un dron kamikaze. Además, se le puede instalar una torreta, un mortero o un MLRS, controlados a distancia.
"Tosha" se controla desde un panel de control a través de un canal de radio cerrado. Pero también puede funcionar con un operador a través de un cable si los sistemas de guerra electrónica están activos en su zona de acción.
Con fines pacíficos, el dron está listo para trabajos de voladura en canteras, trabajos en eventos masivos como proveedor de pantallas de humo o plataforma móvil, o en empresas donde se requiere el transporte de mercancías a distancia dentro de sus territorios.