Los armeros de la Fábrica de Cartuchos de Tula han desarrollado un cartucho de calibre 6,02 mm de mayor penetración para armas pequeñas, adecuado también para los fusiles Kalashnikov. La información se confirma con los materiales de la patente.
Se especifica que el cartucho tiene características balísticas externas mejoradas y un mayor alcance para impactar elementos de blindaje de protección individual (chaleco antibalas). Se puede utilizar para disparar a un enemigo que se encuentre en un vehículo ligeramente blindado. Al mismo tiempo, el impulso de retroceso del arma sigue siendo cómodo para el tirador.
En la patente se indica que la longitud del cartucho varía de 55 mm a 63 mm, y la vaina tiene forma de botella. La bala, de forma aerodinámica, posee un núcleo perforante. Los armeros de Tula creen que su desarrollo ocupará un nicho entre las municiones de calibres 5,45 mm y 7,62 mm.
Los especialistas realizaron una serie de experimentos en los que el nuevo cartucho perforó una placa de acero (marca A3) de 8 mm y 10 mm de espesor desde una distancia de 300 m. Este tipo de acero se utiliza normalmente en la fabricación de la carrocería de vehículos ligeramente blindados y chalecos antibalas. Además, desde una distancia similar, el cartucho perforó acero resistente a las balas (marca 2P) de 10 mm de espesor en el 85% de los casos.
Anteriormente se informó que Rostec había comenzado la producción de cartuchos para tiro al plato.