Científicos de la Universidad Nacional de Investigación de Samara, que lleva el nombre del académico Korolev, han comenzado a probar el pequeño motor de turbina de gas MGTD-22 "Colibrí", que se instalará en vehículos aéreos no tripulados reactivos.
El nuevo motor, con un peso de 2,1 kg, permitirá aumentar la velocidad y la capacidad de carga del dron. A diferencia del equipo de pistón, el MGTD-22 ayudará al dron a elevar una carga que supera el peso del propio dron.
Según la universidad, sobre la base del "Colibrí" se pueden producir drones de carga con propulsión a reacción. Las pruebas del motor de turbina de gas continuarán durante unos 3 meses.
Los ingenieros planean confirmar las características de diseño del "Colibrí" en varios modos de funcionamiento del motor. Se espera que el empuje máximo sea de 220 N. Con un peso de despegue del dron de 45 kg, podrá volar a una velocidad de 800 km/h a una altitud de 9.000 m.
Anteriormente se informó que el próximo año los drones reactivos rusos «Охотник» se enviarán a producción en serie. Se suministrarán a las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia.