Investigadores de la Universidad Federal del Norte (Ártico) (SAFU, ubicada en Arjángelsk) han desarrollado una nueva metodología para analizar el funcionamiento de los satélites en condiciones de clima espacial inestable. Se trata de un conjunto de fenómenos que ocurren en el espacio y que influyen en la Tierra: erupciones solares, eyecciones de masa coronal, rayos cósmicos galácticos.
Los fenómenos enumerados son potencialmente peligrosos y son la causa de poderosas tormentas magnéticas. El efecto del clima espacial se manifiesta especialmente en el Ártico y la Antártida, sobre la Anomalía Magnética del Atlántico Sur. Es precisamente en estas zonas donde se registra la mayoría de las alteraciones electrónicas.
Según los especialistas de la SAFU, la zona más peligrosa para los aparatos espaciales se considera el Ártico. Aquí se cierran las líneas de fuerza del campo magnético de la Tierra, lo que provoca la acumulación de partículas cargadas que bombardean los satélites.
Uno de los autores de la investigación, Román Aleshko, explicó que se desarrolló un prototipo de aplicación web que visualiza datos sobre telemetría y clima espacial, advirtiendo sobre factores negativos para el funcionamiento de los satélites. Además, los científicos crearon un pequeño aparato espacial para recopilar datos sobre el clima en el espacio. Se espera que el dispositivo se lance en breve desde el cosmódromo de Vostochny.
A principios de noviembre, la Tierra se vio sacudida por una de las tormentas magnéticas más potentes, que provocó la aparición de auroras boreales en diferentes rincones de Rusia.