La planta electromecánica de Kizlyar, que forma parte del holding "Sistemas de alta precisión" de Rostec, ha desarrollado un sistema de control de armas "inteligente". Está diseñado para combatir drones y enemigos que se esconden en refugios y tras obstáculos para los fragmentos.
Según declaró a TASS el subdirector general de la empresa, Magomed Ajmatov, la instalación establece las coordenadas de la munición, óptimas para su detonación con la máxima destrucción del enemigo por los fragmentos.
Actualmente, como prototipo, se están probando las instalaciones antiaéreas soviéticas modernizadas ZU-23M2, que deberían completarse antes de finales de este año.
La propia defensa antiaérea con este sistema puede controlarse a distancia mediante una señal de radio o un cable. Consta de una unidad optoelectrónica, un sistema automático de seguimiento de objetivos, un sistema informático digital y accionamientos para el arma. El sistema es capaz de reforzar la línea de armas con calibres de 30, 40 y 57 milímetros.
Anteriormente se informó de que Rusia está probando nuevos proyectiles de fragmentación de alto poder explosivo "Telnik" fabricados en Uralvagonzavod. También están programados para diferentes variantes de detonación inteligente que se pueden establecer de antemano.