En Moscú, en el parque industrial "Rúdnevo", ha comenzado la producción en serie de cajeros automáticos nacionales. El grupo de empresas moscovita BFS ha puesto en marcha esta producción.
Los cajeros automáticos constan en un 80% de componentes nacionales, y en el futuro su proporción solo aumentará. La base de los cajeros automáticos son los procesadores "Elbrús" de la empresa rusa "MCST". La línea tecnológica de producción está ubicada en 5,5 mil metros cuadrados, y actualmente la capacidad de producción de la empresa alcanza hasta 15 mil cajeros automáticos al año, pero puede duplicarse. BFS ya ha recibido pedidos de 7 mil cajeros automáticos.
En cuanto a la funcionalidad, los dispositivos nacionales no son inferiores a los análogos extranjeros. Permiten realizar todas las operaciones habituales: leer tarjetas bancarias o de transporte sin contacto, códigos de barras bidimensionales y códigos QR. También hay una cámara para la identificación biométrica y la realización de una serie de operaciones sin el uso de tarjetas.