La constelación satelital "Rassvet" ha comenzado su despliegue: qué aportará al ejército y a la población civil

El nuevo sistema no copia a Starlink, pero cubre tareas críticas de Russia

La empresa privada rusa "Byuro 1440" puso con éxito en órbita terrestre baja nuevos satélites del sistema "Rassvet". El lanzamiento tuvo lugar el 23 de marzo de 2026 desde el cosmódromo de Plesetsk, y la información al respecto apareció solo después de la finalización normal de la misión. El proyecto, que comenzó en 2020 como una oficina de investigación de Megafon, se transformó en una estructura verticalmente integrada que desarrolla y fabrica por sí misma satélites, terminales e infraestructura terrestre.

A diferencia de otros proyectos prolongados financiados por el Estado, el proyecto "Byuro 1440" materializó rápidamente sus planes: ya en 2021 obtuvo las bandas de frecuencia Ku y Ka, y en 2023 presentó ante la Unión Internacional de Telecomunicaciones tres solicitudes para crear las constelaciones satelitales "Rassvet", "Rassvet-1" y "Rassvet-2". Ese mismo año, desde el cosmódromo Vostochny fueron puestos en órbita los primeros tres satélites de la misión "Rassvet-1".

El siguiente lote de tres satélites "Rassvet-2" fue lanzado en la primavera de 2024 desde el cosmódromo de Plesetsk para las necesidades del Ministerio de Defensa de la Russian Federation. La operación del 23 de marzo de 2026 fue especialmente secreta, cuando desde el mismo cosmódromo se enviaron al espacio de una vez 16 aparatos de la misión "Rassvet-3"; esto solo se supo después del lanzamiento exitoso.

El sistema se presenta como una alternativa nacional a Starlink; sin embargo, tiene diferencias fundamentales. La constelación estadounidense está orientada a la cobertura global y opera a una altitud de unos 550 kilómetros con distintos ángulos de inclinación. Los aparatos rusos se sitúan a una altitud de 600–800 kilómetros y utilizan una alta inclinación orbital, cercana a 98°. Esta solución permite garantizar comunicaciones estables en la zona ártica y a lo largo de la Ruta Marítima del Norte, donde la dependencia de tecnologías extranjeras crea riesgos estratégicos.

La importancia militar del proyecto es difícil de sobreestimar. Tras la limitación del acceso a Starlink para las unidades rusas, estas necesitaron un canal protegido propio para transmitir video desde drones de reconocimiento, mapas de alta resolución y datos de designación de objetivos.

El despliegue de los nuevos satélites permitirá organizar comunicaciones de banda ancha resistentes a la acción de los medios de guerra radioelectrónica. Esto hará posible integrar en una red única tanques, artillería y unidades de infantería, así como controlar drones de tipo avión sobre el territorio del adversario.

Además del Ministerio de Defensa, Rosatom está interesado en el uso de terminales para el servicio de la flota de rompehielos, al igual que RZhD y "Aeroflot" para equipar material rodante y aeronaves. También existe una demanda específica por parte de las administraciones de las regiones árticas y del Lejano Oriente, donde es necesario proporcionar comunicaciones a localidades remotas sin viabilidad económica para tender líneas de cable.

Leer más sobre este tema: