En Rusia, continúa la implementación de un proyecto ambicioso: la creación de su propia estación orbital (ROS), diseñada para reemplazar el hogar de los cosmonautas rusos después de la retirada de la EEI. La iniciativa se debe tanto al envejecimiento físico y moral de los módulos de la EEI como al deseo de garantizar la independencia nacional en la cosmonáutica tripulada. Según representantes de Roscosmos, la ROS se convertirá en una herramienta clave para mantener una infraestructura orbital autónoma, lo cual es especialmente relevante en el contexto de la tensión geopolítica y las restricciones externas.
La estación se utilizará para llevar a cabo investigaciones fundamentales y aplicadas en condiciones de microgravedad, desarrollar nuevas tecnologías de soporte vital, ciencia de los materiales y telecomunicaciones, así como para probar sistemas prometedores de misiones tripuladas, incluidas las expediciones a la Luna. Es importante destacar que la ROS está diseñada teniendo en cuenta la posibilidad de expansión modular y automatización parcial, lo que aumentará la flexibilidad de operación y reducirá la dependencia de la presencia constante de la tripulación.
Arquitectura orbital y logística
Según el concepto aprobado, desarrollado por TsNIIMash, la estación orbital rusa se ubicará en una órbita de alta latitud con una inclinación de 96–98°, lo que garantizará una cobertura regular de todo el territorio de Rusia, incluido el Ártico, en cada órbita. Este régimen orbital es fundamentalmente diferente de la EEI (inclinación de 51,6°) y está orientado a tareas de teledetección de la Tierra, observación meteorológica y comunicación con regiones remotas. Para el servicio de la estación, se planea utilizar naves tripuladas modernizadas "Orel" (anteriormente "Federación"), capaces de transportar hasta seis personas a la órbita y regresar a la Tierra hasta 500 kg de carga. Las misiones de carga serán realizadas por naves no tripuladas de nueva generación basadas en la plataforma "Argonauta", desarrollada por RKK "Energía".
Infraestructura científica y energética
La primera fase de la ROS incluye dos módulos clave: el módulo básico de energía y ciencia (BÉNM) y un módulo nodo tipo "Prichal-2" con seis nodos de acoplamiento. El BÉNM estará equipado con un sistema integrado de control térmico con un esquema de enfriamiento de dos circuitos y un complejo de control digital basado en microprocesadores "Elbrus" de fabricación nacional.
El suministro de energía estará garantizado por paneles solares desplegables que utilizan fotocélulas de arseniuro de galio de tres capas (eficiencia de hasta el 34%), que es casi el doble de la eficiencia de los antiguos paneles de silicio en la EEI. Además, en el futuro, se podrán probar en la estación unidades de energía termoemisivas compactas (TEM), desarrolladas en el marco del programa "Zeus", un proyecto de unidad de propulsión eléctrica nuclear para el espacio profundo.
Basándose en los desarrollos nacionales en el campo de la energía, la microelectrónica y la tecnología de cohetes y espaciales, la ROS sienta las bases para una presencia sostenible e independiente de Rusia en el espacio cercano durante las próximas décadas.
Leer materiales sobre el tema:
- Casi diez veces superior a la EEI en términos de potencia energética: la Academia de Ciencias de Rusia habló sobre las ventajas de la estación orbital rusa
- El cohete "Soyuz MS-28" fue trasladado al complejo de lanzamiento de Baikonur
- El jefe del Ministerio de Defensa de Rusia inspeccionó el complejo "Okno" en Tayikistán, que es capaz de rastrear satélites a altitudes de hasta 50000 km.